Porciones / número de personas: 4 personas
Tiempo de Preparación: 270 minutos
Tiempo de cocción: 5 minutos
Categoría: Postres
200 ml. de agua
500 ml. de nata para montar
100 ml. de zumo de limón
150 gr. de leche condensada
150 gr. de azúcar
2 sobres de gelatina de limón
Caramelo líquido
El flan de limón y leche condensada está delicioso. Su sabor es exquisito y lo que hace tener tanto éxito. Tiene la ventaja de que siempre sale bien y se prepara rápida y cómodamente, por lo que resulta un postre perfecto si no tienes mucha experiencia repostera. ¡Tienes que probarlo!
Para disfrutar de un riquísimo flan de limón y leche condensada ponemos una cacerola a fuego medio con el agua y el zumo de limón. Cuando esté caliente la mezcla de agua y zumo de limón, pero sin llegar a hervir, incorporamos la gelatina. Removemos bien, retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco.
Entonces añadimos la leche condensada y el azúcar, y volvemos a mezclar. Aparte, montamos la nata, que tiene que estar muy fría. Una vez montada la añadimos a la mezcla anterior, pero poco a poco. La integraremos realizando movimientos suaves y envolventes.
Ponemos en un molde de silicona caramelo líquido, que puede ser comprado o hecho por nosotros con agua y azúcar, y cuando veamos que se ha solidificado un poco añadimos la mezcla de flan que hemos preparado anteriormente.
Llevamos el molde al frigorífico y lo dejamos allí durante, por lo menos, cuatro horas, hasta que veamos que está cuajado. Después, cuando lo desmoldemos podemos adornar el flan con algunos trozos de fruta. ¡Delicioso!